PROCESIONES
Desde mil novecientos cincuenta, la cofradía de Nuestra. Señora. de las Angustias se ha unido a los desfiles procesionales que se celebran en España. Nuestra hermandad ha aportado a estos desfiles  sus bellos tronos e imágenes así como la seriedad y la piedad de sus cofrades.
DOMINGO DE RAMOS: PROCESIÓN DE JESÚS AMIGO DE LOS NIÑOS
Esta procesión es una de las que da inicio a los desfiles procesionales de la ciudad de Ferrol. Comenzando su recorrido por las calles de los barrios de Esteiro y del Pilar a las 11:30 horas, previa bendición de palmas y ramos en el atrio del Santuario de Nª. Sª. de las Angustias. Participan en esta procesión las parroquias del Pilar, y de las Angustias y los cofrades de esta hermandad sin capuz.

El paso titular de esta procesión es el de Jesús a lomos de un borrico y dos imágenes con rodilla en tierra aclamando al Señor, propiedad de la Parroquia del Pilar, sobre trono de la Cofradía de las Angustias.

También participa de esta simpática procesión, donde todo es alegría y regocijo, la Banda de cornetas, tambores y gaitas de la cofradía de Nª. Sª. de las Angustias.
MIÉRCOLES SANTO: PROCESIÓN DEL CRISTO DEL PERDÓN Y MARÍA SANTÍSIMA DE LOS DESAMPARADOS
Esta procesión comenzó su andadura en la Semana Santa Ferrolana en mil novecientos ochenta y seis, con el fin de sacar en procesión una de las más bellas imágenes de Ferrol, el Cristo del Perdón, el cual fue tallado por el escultor Francisco Guerra Felipe en mil ochocientos sesenta y cuatro por el precio de mil seiscientos reales.
La imagen del Cristo procesiona encuadrada en cuatro hachones de cera de color rojo, sobre un trono de madera de nogal adornado por escudos de armas y anagrama de la cofradía en su parte delantera.

La imagen de la Virgen de los Desamparados es una talla de vestir de autor desconocido pero atribuida a la escuela portuguesa. Fue adquirida por la cofradía en unos talleres de Santiago en mil novecientos noventa y dos, con el fin de acompañar a su divino hijo en la procesión del Miércoles Santo. María Santísima de los Desamparados lleva sobre sus sienes una corona de plata confeccionada en Rumania, con la plata donada por cofrades y simpatizantes de esta Hermandad. Luce también, en la procesión, un soberbio manto de color granate sobre el cual va bordado en hilo de plata el escudo de la cofradía.
Nuestra Señora es portada sobre un magnífico trono de madera de ukola adornado con motivos de la pasión y dos candelabros en su parte delantera.
Acompañan a estas dos imágenes todos los tercios de la cofradía y varias bandas de cornetas, tambores y música.

Su hora de comienzo es a las nueve de la tarde, partiendo del Santuario de Nª. Sª. de las Angustias y recorriendo parte de los barrios de Esteiro y la Magdalena.
JUEVES SANTO: PROCESIÓN TITULAR DE LA PONTIFICIA, REAL E ILUSTRE COFRADÍA DE Nª. Sª. DE LAS ANGUSTIAS.
Luz, riqueza, devoción popular y belleza, museo ambulante de magníficos tronos e imágenes. Así podríamos titular tan magna procesión, que comienza su desfile a las veinte horas en el Santuario de Nª. Sª. de las Angustias.

Habitualmente abre esta procesión la banda de cornetas, tambores y gaitas de esta hermandad con uniforme de gala. Componen esta banda entre treinta y cinco y cuarenta jóvenes de ambos sexos y con edades que van desde los siete a los dieciocho años. Esta banda cuenta sus actuaciones por éxitos y prueba de ello son sus actuaciones en verano por toda Galicia, Asturias, León y Portugal.
La Cruz de Guía de la Cofradía, de la cual pende un sudario de encaje de Malinas (Bélgica) donado por una devota en mil novecientos cincuenta y tres, nos anuncia el comienzo del desfile de los cofrades.

Y así, en primer lugar, lo hacen los del tercio de Jesús Nazareno, los cuales van tocados con hábito negro y botonadura, capuz y cíngulo morados como corresponde a las vestiduras de un obispo, pues este tercio fue creado en honor al obispo Quiroga Losada, el cual aprobó las constituciones de esta hermandad en mil setecientos sesenta y ocho. Un cofrade, en la cabeza de este tercio, lleva un bello estandarte con el escudo de armas del mencionado obispo.

Posteriormente aparece ante nuestros ojos el Trono de Jesús Nazareno, el cual es, sin duda, el trono más andaluz de la Semana Santa Ferrolana. Está revestido completamente en pan de oro y con un tallado excepcional, obra del artista local D. Guillermo Feal por encargo de la cofradía en mil novecientos cincuenta y tres. La madera fue traída expresamente desde Guinea. En mil novecientos noventa y cuatro fue restaurado por D. Castor Lata, profesor de Bellas Artes de la Universidad de Santiago. Lleva como motivos ornamentales seis ángeles en actitud orante de una altura de setenta y cinco centímetros. Rematan esta obra motivos de la pasión en sus cartelas y el escudo de la cofradía y la Santa Faz en sus partes delantera y posterior, respectivamente, cuatro candelabros de diez lámparas cada uno, que iluminan a Jesús Nazareno o Jesús de Medinacelli como se le llama también en Ferrol por su parecido con la imagen de esta advocación que se venera en Madrid. Las medidas de este trono son de cuatro metros y veinte centímetros de largo por dos metros y treinta y tres centímetros de ancho.
La talla de Jesús Nazareno es entera pues en principio se le rendía culto como Ecce-Homo. Viste, en la procesión, túnica morada con bordados de oro, confeccionada en Madrid en el año de mil novecientos cincuenta y tres por encargo de la cofradía. Camina maniatado por un cíngulo de cordón de oro rematado por unas borlas del mismo metal. Luce corona de espinas en bronce y pelo natural. Es la imagen de más belleza de la ciudad pues en su novena, el Santuario se hace pequeño ante las riadas de gente que lo visitan.

A continuación pasa el tercio del Cristo de la Agonía. Sus cofrades visten hábito negro con botonaduras, capuz y cíngulo en color oro viejo. El estandarte de estos
cofrades, el cual porta uno de ellos, es el escudo de armas de Carlos III. La razón del color oro en los cofrades es que, en el portal de Belén, los Magos de Oriente le ofrecen a Jesús oro como rey. El paso del Cristo de la Agonía asemeja a un fantástico navío, por su robustez y sobriedad. Sus cuatro farolas al estilo de los que llevaban las antiguas naves en sus popas y, cómo no, el grandioso conjunto de Cruz e imagen que, por su grandeza, asemeja una gran vela hinchada por el viento.

La imagen del Cristo de la Agonía es una talla de autor desconocido, que tiene un metro noventa centímetros de altura. Pero, sobre todo, hay que destacar la belleza de su rostro. Lleva esta imagen corona de espinas dorada y potencias también doradas.
Las medidas de este trono son de cuatro metros y quince centímetros de largo y un ancho de dos metros y diez centímetros. El trono fue tallado por el artista local Señor Miráz y las cuatro farolas fueron realizadas por el ebanista del barrio de Esteiro, el Señor López Deibe.

El tercio del Cristo Yacente o de la Fe es de más reciente creación, aunque la idea siempre estuvo viva en el seno de la cofradía y más concretamente desde el año de mil novecientos cincuenta y siete, año en que el artista local, Guillermo Feal talló la imagen y el paso por encargo de la cofradía. La talla es la obra más querida del autor de todas cuantas ha hecho para la Semana Santa Ferrolana. Él mismo la considera como la obra cumbre de todas cuantas salieron de sus manos, al mismo tiempo, fuertes y delicadas manos.
El trono sobre el que procesiona es de madera de nogal y está adornado por un follaje en pan de plata. Su piso está tapizado en terciopelo de color rojo lo cual hace destacar aún más la peana sobre la que va la imagen, que a su vez, va encuadrada entre cuatro antorchas.

Las medidas del trono son cuatro metros y cinco centímetros de largo por dos metros y diez centímetros de ancho. Los cofrades que acompañan a esta imagen visten hábito negro y botonaduras, cíngulos y capuces azules, pues no podía ser otros el color de un marino de guerra como era D. Daniel Novas Torrente, presidente de la cofradía durante treinta y seis años, en los que se entregó en cuerpo y alma a su cofradía. Un hermano de este tercio porta el estandarte con el escudo diseñado por la cofradía para representar a el siempre recordado "Don Daniel", como se le conocía en la hermandad.

El estandarte del Papa Clemente XIII nos anuncia la llegada de los cofrades pertenecientes al tercio de Nª. Sª. de las Angustias, titular de esta magna procesión. Vestidos con el clásico hábito negro de esta cofradía y con capuz, cíngulo y botonadura blancos, piel de ángel, más de cien hermanos componen este tercio, uno de los cuales y escoltado por otros dos con bellas insignias de bronce con el anagrama de la cofradía, porta el libro de las constituciones de esta hermandad. Esta pieza, quizá la de más valor de la cofradía, data de mil setecientos sesenta y ocho y sus tapas son de plata.
El trono de Nª. Sª. de las Angustias es sin duda el más impresionante y bello de la Semana Santa Ferrolana. Sus cartelas, en plata, representan el Vía-Crucis, motivos de la pasión y escudos de la cofradía en su parte delantera y trasera. El diseño fue de Don Guillermo Barroso y la ejecución del platero valenciano José David en mil novecientos cincuenta. Tiene, así mismo, cuatro candelabros en sus esquinas con diecisiete brazos cada uno. A modo de curiosidad diremos que cada uno de los dos candelabros traseros pesa cuarenta y dos kilogramos. En total el trono posee ciento siete puntos de luz.

La  Imagen de Nª. Sª. de las Angustias es de autor desconocido pero es  de destacar que es una talla de cuerpo entero y no de bastidor, como suelen ser casi todas las imágenes de vestir. Luce, la Virgen, en sus procesiones, bien sea en Semana Santa como en la de su fiesta un impresionante manto negro bordado en oro por la Comunidad Española en Filipinas, que fue donado a la cofradía en mil ochocientos sesenta y siete. La falda y peto que viste Nª. Sª. fueron confeccionados y bordados en Santiago en la misma fecha.
Según criterio de la Junta de Gobierno de la cofradía, la Virgen puede lucir corona de tipo imperial o resplandor, ambas piezas en plata y de un gran valor artístico.

Parte de las joyas que adornan el pechero de la Virgen son donativos de devotos del barrio de Esteiro, de Ferrol e incluso algunas de diversos puntos de España, personas que sienten por la Virgen de las Angustias y hacia ella una veneración sin límites.
Al grupo escultórico de madre e hijo lo acompañan dos ángeles de sesenta y cinco centímetros de altura con rodilla en tierra y portando ambos insignias de esta hermandad. Remata el paso una gran cruz de madera de caoba con cantoneras de plata y sudario de encaje.

Se adorna este trono en Semana Santa con más de tres mil rosas y siete gastadores del Tercio del Norte de Infantería de Marina con uniforme de gala dan escolta a este paso. Y ya para terminar sigue a este paso la presidencia de la procesión y la banda de cornetas, tambores y música del Tercio del Norte de Infantería de Marina siempre fiel y adicta.
VIERNES SANTO: VÍA CRUCIS
El Viernes Santo, a las diez de la noche, esta hermandad, en colaboración con la parroquia, celebra un Vía Crucis por las calles de su barrio con el paso del Cristo del Perdón, al cual acompañan los cofrades de Nª. Sª. de las Angustias y cientos de vecinos del barrio de Esteiro y centro de la ciudad, portando, todos ellos, velas que la hermandad ofrece al comienzo del Vía Crucis. Éste ya se celebraba en mil setecientos sesenta y nueve, aunque se ha vuelto a restablecer en mil novecientos noventa y siete.
SÁBADO SANTO: PROCESIÓN DE LA CARIDAD Y EL SILENCIO
Desde las ocho de la mañana, en que se abre el Santuario, es constante el paso de ferrolanos a depositar su donativo en una arqueta, para el Santo Hospital de Caridad y recoger una flor de las muchas que adornaron los tronos de la cofradía el Jueves Santo.
La arqueta, de estilo gótico, y tallada por D. Guillermo Feal, en la cual son depositados los donativos, fue donada por la cofradía de Nª. Sª. de las Angustias al Santo Hospital de Caridad y se encuentra situada delante del paso de Nª. Sª. de las Angustias, que en esta procesión irá sin su hijo y sobre un regio trono negro desprovisto de todo adorno floral y con seis hachones de cera que harán destacar aún más la enlutada figura de la Virgen.
  
La procesión parte a las nueve de la tarde del Santuario. Cuando el paso se asoma a la puerta, y con todos los hermanos formados con sus capuces negros en la plaza, uno de ellos toma la promesa a los cofrades de que se guardará el más estricto silencio durante el transcurso de la procesión que sólo romperán los timbaleros de Infantería de Marina.
Después de haber recorrido las calles del centro de la ciudad, el cortejo de enlutadas figuras llega a la Concatedral de San Julián donde se encuentra el Hermano Mayor del Santo Hospital de Caridad. El Presidente de la Hermandad llamará simbólicamente a las puertas de la Concatedral en nombre de la Santísima Virgen para entregar su limosna para la ferrolanísima obra del Refugio. Las puertas de la Concatedral se abren y entran los cofrades y la imagen de la Virgen, EL Hermano Mayor de la Cofradía hace entrega de la arqueta al Hermano Mayor del Santo Hospital de Caridad, una vez finalizadas las alocuciones se entona una Salve en honor de la Virgen. De nuevo se reanuda la procesión para regresar al Santuario. Se introduce laVirgen y sus Cofrades en templo, así como todos aquellos fieles que en él cupieren, de nuevo se entona la Salve a Nuestra Señora de las Angustias poniendo con este acto el broche de oro a la Semana Santa Ferrolana, pues así como esta cofradía la inició el Domingo de Ramos con la procesión de Jesús Amigo de los niños, la cierra con ésta de la Caridad y el Silencio, sin duda la más bella y pía de la ciudad de Ferrol.

DOMINGO DE RESURRECCIÓN: SANTA MARÍA MAGDALENA AL ENCUENTRO
CON JESÚS RESUCITADO.